Crónica por Miguel Ángel Fernández Borrero
Director de Flamenco Radio.com en RTVA
Rocío Bazán cantó en el dormitorio alto del Convento de Santa Clara, sede de la Bienal de Flamenco de Sevilla. En este escenario, los artistas actúan sin megafonía, una condición que en teoría le da atractivo por la cercanía al público, por la voz natural, pero que en la práctica supone un esfuerzo sin recompensa para quien actúa y una cierta frustración para el público que ocupe de la fila diez o doce hacia atrás. La Bienal quiere emular al palacio de Villavicencio de Jerez y eso es imposible, porque aquel es un local más recoleto que favorece la expansión del sonido, mientras que el de Santa Clara es una sala de cuarenta metros de largo, donde resulta imposible proyectar la voz a tanta distancia, a menos que venga a cantar Plácido Domingo. A los guitarristas de concierto les ponen megafonía, pero el cante va a pelo. La idea es buena y el espacio es malo para el propósito.Continuar leyendo..